Nieve menor y cultivo del interior: la esencia compartida del té y el zen. Encuentro cultural de Taichi

22 de noviembre de 2025, Xiaoxue (Nieve menor).

El arcoíris se oculta, el cielo y la tierra se enfrían gradualmente, todos los seres se sumen en la quietud.

Sin embargo, en el espacio cultural Ya Zhu del Instituto Confucio de Salamanca, un elegante encuentro sobre el Taichi rompió el frío con calidez humana, uniendo Oriente y Occidente a través de una taza de té cálido procedente de Guizhou, China.

Del ‘recogimiento’ al ‘movimiento’: la sabiduría del cuidado en la temporada de Xiaoxue

Para este evento, invitamos especialmente a Luis Miguel Solórzano Sánchez, conocido como ‘el caminante del Taichi en Salamanca’, para que comparta con todos nosotros su «Recorrido del Taichi en Wudang».

La actividad coincidió con el periodo solar chino de Xiaoxue (Nieve menor), la segunda etapa del invierno. En esta época, el qi celestial asciende, el qi terrestre desciende, cielo y tierra dejan de comunicarse, y el cierre de este ciclo da paso al invierno. La cultura tradicional china enfatiza la importancia de preservar y nutrir cuerpo y mente durante este periodo, siguiendo el orden natural de recogimiento universal.

La directora china del Instituto Confucio de la USAL, Lin Zao, presentó especialmente al público asistente en el patio central de la Fonda Veracruz las características de Xiaoxue y los beneficios físicos y mentales de practicar Taichi durante el invierno.

Cuarenta y cinco minutos para romper el ‘recogimiento’ y encontrar el arcoíris

La actividad comenzó con una sesión práctica de Taichi al aire libre. Bajo la guía del maestro Luis Miguel, los participantes iniciaron los movimientos: posición inicial, giros, desplazamientos… Cada gesto y postura les permitió experimentar gradualmente una sensación de calma y plenitud física y mental. Durante los cuarenta y cinco minutos nadie abandonó la sesión. Al concluir, cada rostro reflejaba serenidad y satisfacción.

Nuestra inicial preocupación por el frío resultó innecesaria. Esta práctica al aire libre en invierno resultó ser justamente la expresión y vivencia de la sabiduría del cultivo de la salud en la cultura china: movimiento dentro del recogimiento, quietud cultivada a través de la acción.

La calidez del té compartido llenó la estancia de serena alegría

Tras la sesión de Taichi, los participantes se trasladaron al tercer piso, al Espacio Ya Zhu, con la agradable sensación de bienestar que deja la práctica física. Allí les ofrecimos una selección especial de té negro de Guizhou, China. La suave y aromática infusión, acompañada de delicados postres occidentales, creó un auténtico diálogo gastronómico entre Oriente y Occidente. El frío invernal se disipó, mientras las sonrisas se expandían entre los aromas del té…

Luis Miguel compartió su trayectoria en el Taichi

Tras el breve pero acogedor encuentro alrededor del té, el Sr. Xu Jinjing, director local del Instituto Confucio de la Universidad de Salamanca, pronunció unas cálidas palabras de apertura para dar comienzo formal a la sesión de intercambio, presentando con gran honor al invitado especial del evento, Luis Miguel.

Con emoción, Luis repasó su trayectoria desde 2019, cuando fue aceptado como discípulo del Gran Maestro Xu Benli, heredero de la decimoquinta generación de la escuela Sanfeng de Wudang. Nos transportó a los días de práctica en las montañas sagradas, despertando al repique del carillón matutino y concluyendo con el redoble del tambor al caer la noche, teniendo por única compañía las verdes cumbres. Compartió además las profundas raíces filosóficas que sostienen el Taichi.

Cada anécdota junto a su maestro y compañeros de aprendizaje hizo que, incluso desde la lejana España, pudiésemos vislumbrar aquella realidad, llegando a percibir el linaje y el espíritu que definen a las artes marciales de Wudang.

La exposición de Luis sobre cómo transitar del «arte» competitivo hacia el «camino» interior, cómo comprender la idea de «competir con uno mismo», y su experiencia para discernir entre la forma externa y el cultivo interno, despertó una ronda de preguntas y un intercambio dinámico entre todos los presentes.

Una pulsera de cuentas que atraviesa un recuerdo cálido

Al final del encuentro, se compartió una calidez que podía palparse en el ambiente. Como agradecimiento a cada participante, Luis colocó personalmente en la muñeca de cada uno una delicada pulsera de cuentas de estilo chino.

Al sentir la suave textura de las cuentas sobre la piel, estas ensartaban no solo las dos horas de experiencias compartidas, sino también el recuerdo tangible que la cultura del Taichi regaló a los presentes en esta temporada de Xiaoxue.

En este Xiaoxue, el Taichi nos reunió, el intercambio nos conmovió, y estas pulseras en nuestras muñecas se convirtieron en el testimonio palpable de todo lo vivido.

 

La búsqueda no se detiene, la calidez perdura.
Esperamos reencontrarnos con ustedes nuevamente en el espacio cultural Ya Zhu.



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