02 Dic Yu Hua en Salamanca: una noche de fiesta literaria en la Ciudad Dorada
«La próxima vez que venga a España, tendré que visitar ciudades de tercera o cuarta categoría.” Cuando el escritor Yu Hua pronunció estas palabras en la librería Letras Corsarias de Salamanca, el auditorio estalló al unísono en risas cómplices y un cálido y prolongado aplauso. Aquellas risas, como llamas danzantes en pleno invierno, eran cálidas y alegres; los aplausos, semejantes a olas embravecidas, una tras otra, resonaron largo tiempo… En ese instante, la noche del 28 de noviembre de 2025 en Salamanca —esa “Ciudad Dorada” que, rodeada dulcemente por el río Tormes, exhala un antiguo encanto—, con la llegada de un maestro de la literatura oriental y un diálogo tan humorístico como profundo sobre los “pequeños personajes”, irradió una luz cálida y vibrante que venció el gélido frío invernal. Como personal de apoyo local, Zhou Qingqing, profesora voluntaria del ICUSal, plasmó en este texto el encuentro de Yu Hua con sus lectores en Salamanca, actividad organizada por Casa Asia, promovida por la profesora Teresa I. Tejeda, y colaborada por la librería Letras Corsarias, el Instituto Confucio de la USal, y la Asociación de Estudiantes e Investigadores Chinos en Salamanca.
Una travesía que cruzó montañas y mares
Durante la tarde del 27 de noviembre, el tren que transportaba al escritor Yu Hua y a su esposa, la profesora Chen Hong, recorría veloz los rieles. Mientras superaba distancias geográficas, acercaba también el intercambio cultural entre Oriente y Occidente…
Cuando el escritor Yu Hua y su esposa entraron en la sala de llegadas de la estación de tren de Madrid, como representante del Instituto Confucio de la Universidad de Salamanca —coorganizador del evento—, me acerqué con una cuidadosamente preparada pancarta de bienvenida para transmitirles, de inmediato, el cálido saludo desde Salamanca. En ese instante, en el bullicioso vestíbulo de la estación, la escena era a la vez cotidiana y extraordinariamente significativa.
Al amanecer del día siguiente, junto a la traductora Teresa y una compañera de la Asociación de Estudiantes Chinos de Salamanca, acompañamos a Yu Hua y a su esposa en un paseo por el casco histórico. Como buscadores de tesoros, escudriñamos con atención la antigua y desgastada fachada de la universidad en busca de la pequeña rana que simboliza la buena suerte —una diminuta figura que parece guardar la llave de un tesoro literario—. Nos detuvimos en el puente romano, contemplando el río Tormes y el horizonte dorado, mientras imaginábamos el encuentro entre el fluir de la historia y la literatura… Cada adoquín de Salamanca, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, narra el paso del tiempo, y cada historia convoca a otra: un lector viajó expresamente desde Reino Unido, otro admirador llegó sin demora desde Portugal. Cruzaron montañas y ríos con un único propósito: encontrarse con Yu Hua en este encantador y antiguo escenario.

El diálogo fue moderado por la doctora Teresa I. Tejada, profesora titular de la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca y traductora, con la asistencia en interpretación del doctor Xu Jinjing, director local del Instituto Confucio de la USAL, y la doctora Lin Jia, profesora ayudante doctora de la misma facultad. Teresa actuó como una entusiasta guía, dirigiendo con destreza el ritmo y la dirección de la conversación gracias a su carisma único y sólida preparación. La doctora Lin Jia interpretó con claridad y agilidad. El director Xu Jinjing, por su parte, se transformó en un auténtico mago de las palabras, transmutando con precisión y viveza la sutil ironía y el humor de esencia china de Yu Hua en ingeniosos giros del español. Tuve además el honor de ser mencionado personalmente por el maestro Yu Hua para participar en la interpretación de un segmento literario. Sobre ese puente bilingüe, el público logró una sincronía perfecta de sensibilidad lingüística, acercando en ese instante los universos culturales de ambos idiomas.
Durante la conversación, la doctora Teresa I. Tejada, con curiosidad y respeto, preguntó a Yu Hua por qué siempre centraba su mirada en personajes normales y corrientes. La respuesta de Yu Hua fue sincera y profunda: ‘Porque yo mismo soy una persona normal y corriente’. Esta capacidad de autoconocimiento y empatía quizás sea precisamente la razón por la que sus personajes trascienden culturas y conmueven a innumerables lectores en todo el mundo.
Al hablar de su novela publicada en 2021, La ciudad escondida (título original Wen Cheng), Yu Hua compartió su perspectiva sobre el proceso creativo: ‘Los personajes tienen su propio destino, yo solo sigo su curso natural… Si este libro se hubiera terminado hace veinte años o cinco años después, el final habría sido completamente diferente… Era el destino de los personajes el que exigía concluir así, yo solo fui el cronista’. Esta reverencia hacia el ‘destino’ establece un fascinante diálogo textual con su atención prolongada hacia los ‘pequeños personajes’.
Cuando la conversación derivó hacia experiencias personales de lectura, Yu Hua reveló la flexibilidad y el humor de un pragmático: durante sus largas estancias en Pekín, se sumerge en el aroma a tinta de los libros impresos, apreciando la textura del papel y la calidez de las palabras; mientras reside en Sanya, recurre a WeChat Read e incluso adquirió un lector digital. Comparando la selección de libros en línea, el maestro Yu Hua bromeó: ‘La publicidad engañosa de los libros impresos es fácil de identificar’. Su sinceridad, una y otra vez, acorta la distancia con el público, permitiendo que todos perciban su autenticidad y su encanto.
Una noche de fiesta literaria
La entrevista en vivo con el maestro Yu Hua concluyó dejando un sabor a querer más. En el reducido espacio de la librería, los lectores formaron espontáneamente una cola ordenada, esperando la firma de sus libros. La atmósfera seguía siendo vibrante, llena de risas y animadas conversaciones. En esta discreta librería de Salamanca, todos nosotros —cada uno de los ‘pequeños personajes’ anónimos— estábamos bebiendo, sorbo a sorbo, de la fiesta literaria que Yu Hua nos había traído.

Este evento constituye la primera actividad literaria organizada en colaboración por el ICUSal. Una vez que el público se dispersó, el maestro Yu Hua firmó su novela La ciudad escondida (edición en español) como recuerdo para el Instituto Confucio, dejando así grabada para siempre en la historia de la institución aquella noche salmantina y este singular vínculo literario.
En la noche del 28 de noviembre de 2025, ‘yo solo seguí su curso natural’. El cálido resplandor que persistió tras la fiesta literaria se dispersó en la penumbra sobre el río Tormes, fluyendo lentamente con sus aguas hacia lugares cada vez más lejanos. Mientras tanto, la narración humana y el eco de la literatura permanecen con nosotros, para siempre…